La práctica del surf en Cantabria

Historia

Los orígenes del surf

El surf no es una recién importación en Cantabria. La práctica de este deporte ya tiene muchos años de historia en la región. Es difícil decir con precisión cuando empezó esta historia pero al buscar información sobre ella es posible recoger algunos nombres y fechas sobre los cuales no hay ninguna duda.

Ya se sabe que la práctica del surf procede de las islas Hawaii y que era el deporte de los reyes de aquellas islas, lo que testifica de las origines nobles de este deporte.
Luego, con las demostraciones de un nadador olímpico procedente de las islas (Duke Kahanamoku) y otros aficionados del deporte en California, la práctica del surf tuvo una expansión muy importante por el otro lado del Pacifico.



La llegada del surf en Europa

Todavía en los años 1920, fue descubierto el arte del surf por unos viajeros británicos.
En 1937, Eduardo, Príncipe de Gales, pasó unos días en Hawaii y descubrió el deporte de los reyes de las islas.

El surf tuvó una relación particular con el cine y sus estrellas gracias a los quienes el deporte llegó a las playas de Biarritz, en Francia, al principio de los años 60.
Cuando el cineasta Peter Viertel vino a pasar unos días de trabajo en exterior sobre las playas de la costa vasca en Francia, no pudo resistir a la vista de tantas olas, y mandó que le traen una tabla desde California. Así se fundió en Biarritz el primer surf club de la región del golfo de Viscaya y del mar Cantábrico.

En Cantabria

Poco tiempo después de su llegada en el rincón suroeste de Francia, la fama del deporte siguió una expansión por el oeste y unos importantes bastiones de aficionados se formaron en lugares como Zarautzen el País Vasco, y Santander en Cantabria.

En Cantabria como por todas partes del perímetro, ya se podía encontrar una fuerte cultura dedicada al mar. La ciudad de Santander debe su desarrolló a su situación geográfica ventajosa para las actividades portuarias pero también a sus playas. Gracias al concepto del veraneo la ciudad sigue atrayendo los flujos de turistas que vienen a disfrutar de los "baños de olas".

Poco a poco, las olas que se rompen a lo largo de la playas de Santander empezaron a atraer a unos pioneros temerarios que ya se dedicaban a este deporte con sus propias tablas y trajes de pesca submarina. Todavía no habían llegado los trajes y tablas de surf de hoy en día.

A partir del año 1962, aproximadamente, empezó la historia oficial del surf español, con verdaderas tablas de surf, en la playa del Sardinero, en Santander. Jesús Fiochi, un joven de Santander, trajo desde Francia la primera tabla de surf y así se podría darle a él título de primer verdadero surfista de España.

Jesús Fiochi (http://www.surfcantabria.com)
Jesús Fiochi (http://www.surfcantabria.com)



Competición


Siguiendo los pasos de estos pioneros, más personas empezaron a dedicarse al surf y así se desarrollaron los primeros clubes de España, en el País Vasco, y poco después en Cantabria, una vez más en la playa del Sardinero, en en 1967. Rápidamente, el deporte consiguió mucho éxito y evolucionó lógicamente con de las primeras competiciones entre los clubes.

La primera competición de surf en España se organizó entre los clubes del Sardinero y de Zarautz, en 1969. Además, la competición sirvió para designar a los que iban a representar el surf español al nivel europeo en la isla de Jersey, en Inglaterra.

Mientras el surf continuó su propagación siguiendo las costas atlánticas de Europa, las competiciones se intensificaron por todos lados del mundo así que nació en los años 70 la Association of Surfing Professionals (ASP) y el campeonato del mundo. En Europa, los surfistas tuvieron que esperar mucho más tarde con la creación del igual europeo de la ASP en 1989.

Los clubes españoles de surf contestaron a la evolución del deporte y llevaron a cabo las primeras escuelas de surf, ya que la primera en España fue la Escuela Cantabra de Surf, en la playa de Somo, al otro lado de la bahía de Santander.
Hoy en día se puede encontrar a muchas escuelas a lo largo de las costas del mar Cantábrico con una particular concentración entre el País Vasco y las playas de Santander.